El Proto y su máquina de mirar chilangos

mayo 16, 2007

La CURP

Archivado en: Mitologias chilangas — Protochilango @ 3:44 am

La CURP  es la Clave Única de Registro Poblacional. Para entender su creación en necesario intentar entender, al menos un poco,  la intrincada lógica chilangazteca para resolver problemas y adentrarnos en las distintas alternativas que pueden ocurrir con la identificación de personas en México.

Acá para identificarte, podés tener el Acta de nacimiento (que trae un número), El Pasaporte (que trae otro número y una letra), la Cédula profesional, la Credencial IFE, que es la que se usa para votar (y saben que? tiene ootro número). Ni hablemos de otras formas menores de la generación de credenciales chilangaztecas. La Licencia de conducir, el Carnet de estudiante, la Tarjeta INAPAM, la CRIP Clave de Registro de Identificación Personal (que viene a ser la antigua CURP, y trae otro número), todos estos intrumentos legales. Que bien se pueden obtener con relativa facilidad en las inmediaciones de Santo Domingo, Salto de agua y zonas aledañas al zócalo, en donde pululan imprentas de distinto calado y marginalidad.

La generación de credenciales chilangaztecas es autoreconstructiva y orgánica. A que me refiero? Supongamos que a usted se le pierden los documentos. Y sólo le queda el Acta de nacimiento. Con eso hace de nuevo el caminito del trámite de la generación de credenciales chilangazatecas. Todo legal. Con su propio nombre. Hasta las tarjetas de crédito no para.

Ahora, imaginemos que es usted una persona de pocos recursos, perseguida por la mala suerte, o es un extranjero en estas marañas lejanas y además de perder los documentos se le incendia el cuartucho en el que vive y se le quema el Acta de nacimiento. Además de sólo y en la calle queda en un estado que se conoce en la jerga migratoria como “indocumentado” es decir, que no tiene papeles para identificarse. En algunos países eso sería catastrófico.

Acá usted tiene, algunas opciones.

1) Volver a su pueblo a buscar el acta de nacimiento.

2) Presentar dos testigos que den fe de que usted es mexicano y se llama como dice llamarse.

3) Conseguir un Acta de nacimiento falsificada, pero bien hecha, ponerse en la fila y empezar el trámite.

Según sus posibilidades económicas, distancias a su pueblo, aspecto azteca o catadura moral. Usted puede elegir alguna alternativa. Lo del aspecto azteca es porque conozco un holandés que en cuanto aprendió dos que tres palabras en español, se lanzó a conseguir sus papeles por esa vía. No fue muy convincente. El holandés resultó ser muy simpático y se quería casar, además fue con dos cuates de primera. Los dejaron irse. 

La CURP, Clave Única de Registro Poblacional, es otra de las figuras mitológicas chilangaztecas. Lo que menos es es única. Cuando se implementó, comenzaron a surgir los imprevistos. Las cosas raras de los sistemas en las alturas mexicas, la inventiva chilanga al servicio del parche informático, la vida propia que cobran los seres inertes en este valle de energías difusas. Todo eso conspiró para que la clave fuera realmente única y los chilangos por fin pudieramos tener un punto fijo donde comenzar a construir una realidad duradera.

La CURP está construida con dieciocho elementos (imposible acordárselos), representados por letras y números, que se generan a partir de datos del documento de identidad (acta de nacimiento, carta de naturalización o documento migratorio), como son: el primer y segundo apellido, así como al nombre de pila. La fecha de nacimiento. Si es hombre o mujer. Lugar de nacimiento. Todos esos datos deberían garantizar la identificación indubitable de cualquier nacido, criado o arrimado que asome su nariz en el sistema del RENAPO chilangaztéquico. 

Pero no. Según la auditoría que realizó la UNAM en su momento, (Siempre la UNAM viene a salvarle las papas al secretario de turno. Porque no la llaman ANTES de empezar cualquier proyecto?) Según la auditoría, decíamos, el proceso tiene cerca de cien puntos de generación de errores. Algunas cosas se han ido corrigiendo. 

De todas maneras, la CURP es algo muy resistido por los chilangoaztecas. Les desagrada la idea de un algo único. De ser identificado. De que el gobierno u otros se puedan meter en sus cosas con facilidad. No poder tener su guardadito. Tener su explicación negarse a si mismos. No ese no soy yo. Si acá dice bien clarito José Guadalupe Martínez Cepeda Víctor y yo soy José Guadalupe Víctor Martínez Cepeda. No señor, el que usted  busca es otra persona… Mi CURP, señor. Fíjese. MI CURP.  No coinciden.

 La CURP, es otro de los problemas que se inventan los chilangoztecanos para resolver los problemas anteriores.

La CURP en CRIP. Tada.

febrero 19, 2007

Creenciaztecas

Archivado en: Mitologias chilangas — Protochilango @ 4:34 am

El sol no quema, lastima/ Las cosas son tardadas, no la gente/ El golpe de sol (en la cabeza, no en los ojos) te deja ciego/ El cerdo con cerveza no patea/ El Peje es pobre/ Los gringos nos necesitan/ Vamos por buen camino/ La ciudat no huele/ Un vaso de agua despues de comer y no engordás/ Están terminando el segundo piso/ Hasta entre los perros hay razas/ Giovanni Dos Santos es mexicano/ Nos robaron la elección/ El DF es violento/ La caca de perro pulverizada flota en el aire/ La miel cura los chichones/ El chile con agua da agrura/ Acá espantan/ La iglesia no gobierna/ El Proto es chilango/ Acá se vive bien/ Si te mojás las manos calientes te da pasmo en los pulmones/ Si matás una abeja llueve/ El mexicano es alegre/ Con cuchillos se corta la lluvia/ Los cuervos son tordos/ Los tacos de perro/ El no es muy fuerte, el sí no es un sí/ En sí no lo sé…

¿En que cree un chilango? ¿En que debe creer un protochilango?

julio 12, 2005

La onda verde

Archivado en: Mitologias chilangas — Protochilango @ 1:49 am

Oculto bajo el manto urbano del distrito federal se agazapa el misterio de la onda verde.

No se trata de impresentable partido verde, cuna del niño verde, habitado por dinosaurios y verdes paladines de la muerte en manos del estado. Eso no es un misterio y no prodiga los mismos efectos de la onda verde a que me refiero.

Ni es la onda verde de Marcelo Carnal con ciclorentas, bicipistas y otras mariconadas en una ciudad atascada de autos, camiones, basura, cloacas, industrias, vertidos, vertederos y vaciaderos. Me refiero a la mítica y oculta onda verde de las avenidas chilangas. Esa que se forma en las madrugadas inhóspitas cuando uno circula a cierta velocidad.

En mi ciudad natal esto es una realidad cotidiana, la Avenida Libertad, la Costanera, la San Jerónimo sin ir más lejos, todas tienen su onda verde, apenas interrumpida por algún que otro pajuerano que se demora o se acelera. En México la onda verde no se aprovecha porque las calles están atosigadas de conductores desaprensivos, que ni siquiera conocen que existe una onda verde al alcance del acelerador. Los policías tienen como único aliciente pescar incautos para sacarle dinero.

Además, algún inconciente pensó que sería buena idea que los polis tuvieran la posibilidad de modificar el ritmo de los semáforos según su entender. Esto causa mayores desastres. Alguien debería cambiar las cerraduras y poner un centro de control inteligente, aunque eso tal vez sea demasiado pedir.

La ignorancia de la onda verde sumado al pensamiento de escasez que habita el alma chilanga, hace que los conductores ocupen cada espacio de las vialidades chilangas, sin percatarse que si dejaran espacio entre coche y conche y moderaran su velocidad, la circulación fluiría iluminada por la onda verde.

En mi predica desértica para mejorar la circulación chilanga, he sugerido libremente la idea de los carriles reversibles, el uso de carriles confinados en los que circulen solo autobuses de acceso rápido, los car pool way, algunas se han aplicado, otras no, ninguna me ha agradecido el Gran Carnal. La vez que hablé con él de la onda verde, lo tomó en otro sentido y anda con eso de las bicis de acá para allá, igual fuera de la Condesa no hay nadie en bicicleta en esta ciudat.

Ahora hago acciones de intervención directa, nadie se quedará con el rédito politico de mis ideas viales. Ya basta de presentaciones, el chilango no tiene capacidad de abstracción, hay que convencerlos con la experiencia. Son años de meter el dedo en la llaga, de ser esquilmado con promesas, de recibir mesías que hablan de un DF libre de smog y atorones, para recibir sólo atorones por nudos viales que hacen moños con la circulación. Por eso descreen de lo que uno le cuente. Por eso los saco a ver la onda verde.

Mi humilde aporte consiste en llevar a los chilangos a vivir la experiencia de la onda verde en carne propia. Las veces que lo he hecho, ha sido en días de semana a la madrugada, única hora que se puede garantizar que la onda se presente, como un rayo verde que ilumina las mentes chilangas, reverdecerla magia de conducir en el alma de un conductor chilango, es algo emocionante. Me piden mas, tengo que ponerle un plastiquito al Tsurubí, porque se mean de a chorritos, se babean de gusto.

Ya tengo un circuito, me lo tengo estudiado, empiezo en Eje 3 Norte y la Cuauhtemoc, me voy hasta Eje 7 Sur de ahí Patriotismo, Franklin, hago unos firuletes por División del Norte y agarro Xola hasta Eje Central y de nuevo por Eje 3 norte, su ruta, variando sabiamente la velocidad entre 40 y 50 kilómetros por hora sin que nos toque un sólo semáforo en rojo.

Hay que agarrarle la mano, algunas esquinas son traicioneras, algún poli se deja la llave y lo arruina todo.

junio 20, 2005

La cromática

Archivado en: Mitologias chilangas — Protochilango @ 11:39 pm

Una de las primeras impresiones que recibe un visitante a la ciudad de México, es la de la diversidad de colores que llevan los autos de alquiler. Si uno arriba por el aeropuerto de la ciudad de México, se encontrará con una mayoría de blancos con amarillo, que son los únicos autorizados. Los delincuentes chilangos suelen buscar presas suculentas en las inmediaciones del aeropuerto. Si el visitante arriba por otras vías, como puede ser una terminal de autobusesg, la situación es más diversa y a todo esto tenemos que sumarle los piratas que medio respetan los colores y los los de sitio, lo cual hacen que la identificación de un taxi en chilangolandia es un asunto que requiere su ciencia, ya que hay requerimientos y requerimientos mínimos, plazos perentorios y amparos legales.

A los tradicionales verdes y blancos? que suelen lucir la mayoría de los vochitos, se suman los rojo-blanco, los verde-plata? y los bordó-dorado (que déjenme decirle, en la ordenanza figura como gold-candy) Cada chilangestión municipal comienza con un cambio de cromática. Lo más curioso es que ninguna se termina pareciendo, tal vez al inicio se acata la ordenanza, se igualan los colores, se usan las plantillas, pero el paso del tiempo, la práctica y el ojo del buen cubero, va ejerciendo una deriva en la cromática taxistica.

Uno se pregunta, porque estos vaivenes en los colores de los taxis, si tan lindo sería dejarlos siempre del color que conocieron tus abuelos. El negro y amarillo tradicional, el yellow cab neoyorquino, el verde y blanco?. Que hay más allá del ánimo de dejar huella de su paso por el gobierno cambiando el color de los taxis? La cromática es para facilitar la identificación de taxis en el tráfico chilango? Fuera de los verdiplata que son los únicos que se distinguen. Los blanquirrojos se confunden con cualquier utilitario, policiauxiliar y además la cinta roja está al costado, sumado que una vez superado el campo visual del chofer no hay chiflido que los detenga con la sabrosita a toda marcha, esta cromática no es muy práctica. Los bordorados en la noche son imperceptibles, además en las estampas de ángel se alcanzan a ver otras figuras, una paloma, un indio, una señora en pose. Serán mensajes cifrados del Gran Carnal?

No hay razones aparentes que justifiquen la cuestión de la cromática y sus varianzas. No hay ansia de gloria en las decisiones de un munícipe por más que sea de la ciudat más grande, extensa, poblada y transitada del planeta. Las razones de estas decisiones las podemos encontrar en las palabras de Humberto Sosa, célebre filósofo de Alta Córdoba que afirmaba que todas y cada una de las decisiones de gobierno, independientemente del nivel que sea, están movidas por el ansia de lucro de los funcionarios involucrados y sus familiares y conocidos.

A ver si se entiende mejor con un documento per contradictio. Imaginemos que nada cambia. Si no cambian los colores de los taxis no se puede transar con los de las pinturas, los talleres, los cromaticentros, nadie estaría en infracción y no se podría exigir mordida, las personas se acostumbrarían a vivir en mundo sin tanto cambio, con menos gasto, los políticos deberían ser más austeros, la economía local se estabilizaría, ya no tendríamos un pueblo temeroso, sino uno seguro y plácido, confiado en el mañana y las promesas mesiánicas y esperanzadoras de un cambio que por fin nos alivien de esta situación ya no surtirían efecto.

La cromática es un arma de manipulación social. Rebelión cromática, mejor use la bici y pintela como quiera.

Precaución. Paradas continuas.

Archivado en: Mitologias chilangas — Protochilango @ 4:03 am

Una buena parte de la tropilla de autobuses que entrecocen, que entrecuecen, que entrecruzan y circulan caprichosamente en esta ciudat llevan la leyenda: Precaución. Paradas continuas. Esto es un exquisito oximoron encubierto en la fragorosa marcha enloquecida que lleva el tráfico chilango.

Paradas continuas. Una perla para la mente ociosa tras el volante, que al repetirlo como un mantra. Precaución paradas continuas, precaución paradas continuas y por consiguente alejarse o detenerse en los traseros de estas maquinas  humeantes se termina por perder el sentido de la frase, y cobrar múltiples sentidos posibles, de esa manera recobra el goce del lenguaje en un tráfico infernal.

Paradas continuas es una frase engañosa. La característica de la continuidad es que no tienen interrupciones, y podemos establecer a simple vista y reloj en mano, que el ser natural de los peseros, autobuses, y demás carrindangas que circulan en diariamente y de noche también es estar en movimiento. Sus paradas son efímeras, su andar incansable.

Paradas continuas se adhiere al animo alburesco que se le filtra al chilango aunque esté queriendo ser serio, o es un ocultamiento de algo más trascendental. Una erección permanente? Ese será el anhelo de todo conductor? eso estaba en el inconciente que lo pintó… Digo, del que lo pintó la primera vez?. Además, quién lo pintó por primera vez? Esto seguramente debe ser parte de una de la mitológica cromática chilanga. Empiezo a sospechar que el mismo que inventó la cromática está detrás de Paradas continuas.

Paradas continuas tiene la virtud de albergar toda una definición del alma chilanga, una especie de Yin y Yang, es la rebelión ante la inevitabilidad de las cosas, es la unión de lo imposible en una frase que lo alberga todo. El valle te explicará el milagro de las paradas continuas en medio de un tráfico incesante.

Paradas continuas es parte de la poesía mítica de los choferes chilangos, un sitio fantástico en donde existen paradas continuas, un paradero inagotable de pasajeros que subenpagansudanbajan. Paradas continuas, un lugar al fina del recorrido en donde hay frescas y sombreadas, lisas, moteadas y tortas ahogadas, un final del recorrido con gusto a eternidad. Paradas continuas. Servidos, pss!

Otra que me encanta es Alto total, pero la dejamos para otra noche.

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