La CURP es la Clave Única de Registro Poblacional. Para entender su creación en necesario intentar entender, al menos un poco, la intrincada lógica chilangazteca para resolver problemas y adentrarnos en las distintas alternativas que pueden ocurrir con la identificación de personas en México.
Acá para identificarte, podés tener el Acta de nacimiento (que trae un número), El Pasaporte (que trae otro número y una letra), la Cédula profesional, la Credencial IFE, que es la que se usa para votar (y saben que? tiene ootro número). Ni hablemos de otras formas menores de la generación de credenciales chilangaztecas. La Licencia de conducir, el Carnet de estudiante, la Tarjeta INAPAM, la CRIP Clave de Registro de Identificación Personal (que viene a ser la antigua CURP, y trae otro número), todos estos intrumentos legales. Que bien se pueden obtener con relativa facilidad en las inmediaciones de Santo Domingo, Salto de agua y zonas aledañas al zócalo, en donde pululan imprentas de distinto calado y marginalidad.
La generación de credenciales chilangaztecas es autoreconstructiva y orgánica. A que me refiero? Supongamos que a usted se le pierden los documentos. Y sólo le queda el Acta de nacimiento. Con eso hace de nuevo el caminito del trámite de la generación de credenciales chilangazatecas. Todo legal. Con su propio nombre. Hasta las tarjetas de crédito no para.
Ahora, imaginemos que es usted una persona de pocos recursos, perseguida por la mala suerte, o es un extranjero en estas marañas lejanas y además de perder los documentos se le incendia el cuartucho en el que vive y se le quema el Acta de nacimiento. Además de sólo y en la calle queda en un estado que se conoce en la jerga migratoria como “indocumentado” es decir, que no tiene papeles para identificarse. En algunos países eso sería catastrófico.
Acá usted tiene, algunas opciones.
1) Volver a su pueblo a buscar el acta de nacimiento.
2) Presentar dos testigos que den fe de que usted es mexicano y se llama como dice llamarse.
3) Conseguir un Acta de nacimiento falsificada, pero bien hecha, ponerse en la fila y empezar el trámite.
Según sus posibilidades económicas, distancias a su pueblo, aspecto azteca o catadura moral. Usted puede elegir alguna alternativa. Lo del aspecto azteca es porque conozco un holandés que en cuanto aprendió dos que tres palabras en español, se lanzó a conseguir sus papeles por esa vía. No fue muy convincente. El holandés resultó ser muy simpático y se quería casar, además fue con dos cuates de primera. Los dejaron irse.
La CURP, Clave Única de Registro Poblacional, es otra de las figuras mitológicas chilangaztecas. Lo que menos es es única. Cuando se implementó, comenzaron a surgir los imprevistos. Las cosas raras de los sistemas en las alturas mexicas, la inventiva chilanga al servicio del parche informático, la vida propia que cobran los seres inertes en este valle de energías difusas. Todo eso conspiró para que la clave fuera realmente única y los chilangos por fin pudieramos tener un punto fijo donde comenzar a construir una realidad duradera.
La CURP está construida con dieciocho elementos (imposible acordárselos), representados por letras y números, que se generan a partir de datos del documento de identidad (acta de nacimiento, carta de naturalización o documento migratorio), como son: el primer y segundo apellido, así como al nombre de pila. La fecha de nacimiento. Si es hombre o mujer. Lugar de nacimiento. Todos esos datos deberían garantizar la identificación indubitable de cualquier nacido, criado o arrimado que asome su nariz en el sistema del RENAPO chilangaztéquico.
Pero no. Según la auditoría que realizó la UNAM en su momento, (Siempre la UNAM viene a salvarle las papas al secretario de turno. Porque no la llaman ANTES de empezar cualquier proyecto?) Según la auditoría, decíamos, el proceso tiene cerca de cien puntos de generación de errores. Algunas cosas se han ido corrigiendo.
De todas maneras, la CURP es algo muy resistido por los chilangoaztecas. Les desagrada la idea de un algo único. De ser identificado. De que el gobierno u otros se puedan meter en sus cosas con facilidad. No poder tener su guardadito. Tener su explicación negarse a si mismos. No ese no soy yo. Si acá dice bien clarito José Guadalupe Martínez Cepeda Víctor y yo soy José Guadalupe Víctor Martínez Cepeda. No señor, el que usted busca es otra persona… Mi CURP, señor. Fíjese. MI CURP. No coinciden.
La CURP, es otro de los problemas que se inventan los chilangoztecanos para resolver los problemas anteriores.
La CURP en CRIP. Tada.