El Proto y su máquina de mirar chilangos

noviembre 19, 2007

El rusito

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 12:24 am

 Pasé varias noches durmiendo como pude, hasta que finalmente lo encontré a rusito, se había cambiado del local que me había dicho y como yo preguntaba por David Seltzer y acá lo comocen como “Condorito” nadien me lo sabía ubicar, aunque seguía en otro local del mismo pasaje, desde hace años.

Viste esa que pasa debajo del Periférico desde el Churchil como a Nextel, ahí tenía un puesto de reparación de celulares y a la tarde salía a reparar lavadoras, de noche imprimía tostones, nezas y monjitas que no salían muy buenos pero se los vendía a los tarjeteros por menos de la mitad y ellos los pasaban con turistas borrachos.

El ruso siempre se dió maña pa’sobrevivir y es un buen amigo, así que le pregunté de frente que si me podía dar lugar para dormir mientras encontraba laburo y me dijo que en su casa no podía, vivía en una pieza de altos.

Que mejor me daba chamba con la copiadora y el plumín para mejorar la calidad de los billetes, tal vez  podía dormir ahí. Que para buscar una cueva podía ir a ver a otro trapalando que estaba viviendo en acá desde hacía 6 meses, que tenía un piso en la Roma.

Bendita Sipilimbergo, pensé en ese entonces yo sabía que tantas clases de serigrafía  y plumín me iban a servir de algo. Ya tenía laburo y  donde dormir.

Salímos a fumar a la superficie, me iba diciendo el ruso que en el pasaje casi no hay oxígeno y que se acumulan vapores de hexano, benceno, azufre, plomo y no sé cuantas mierdas más que suelta la gasolina mexicana y las conexiones clandestinas que pueden explotar, así que mejor damos un paseíto para poder fumar tranquilos.

Y en lo que terminabamos el segundo cigarro el ruso me cuenta de toda su vida chilanga, que como es que está de ilegal después de haber tenido la doble nacionalidad .Que en el breve tiempo que fue chilango nato se metió en el PRIy fue concejal por Huixiluqan.

Pero lo corrieron cuando presentó un proyecto para reclamar a Escocia la denominación de origen del Whisky, afirmando que las primeras destilaciones de la bebida Huixqui se hicieron con maíz en Atlacomulco.

El rusito se sabía de memoria parte del discurso que brindó en aquella memorable jornada. “El pedo que se agarraron los otomíes les atrajomucho y siguieron haciendo la bebida y experimentando con otros cereales hasta lograr unos licores bastante aceptables que bautizaron Huxqigusta, Güisqeuey, Ixtlalgüili, Qehauaca, que viene a ser como que pedo hermano, pero en voces de su idioma y así fue que cuando la bebida llegó por donde estaba el mercado en Cuajimalpa.

Dicen los Códices, decía el ruso,  que le dieron a probar a los mexica y de allí surgió la idea de Huixqi Lucran, que es el comercio del Licor de maíz que los otomíes llamaban Jisca, Huixpi o Huistli o Huijpil. Hasta que vinieron los dioses barbados y se robaron el secreto. Y fabricaron en sus tierras esa bebida que hoy todo el mundo conoce como Whisky”

-Los escoceses no inventaron nada. Me dice el ruso mientras tira la colilla en una alcantarilla.

La alcantarilla saltó con una explosión sorda seguida de una llamarada de un humo negro, unos gritos ahogados nos obligan a apurar el paso….

septiembre 30, 2007

6- Bajás por la Insurgentes

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 3:36 am

Salí del aparato gubernamental que ni siquiera te ampara por una noche. En la calle y en vos se percibe un aroma a desamparo. La gente te mira. Sos un extraño. Te ves desde afuera, sólo, parado a la salida de un edificio. Nada es tuyo. No hay OEA que te atienda. Sonó la campana y te sacaron hasta el banquito. No te queda otra que pelearla, Proto. Me digo a mi mismo.

 

De pronto hice un shift conciente a que tenía que encontrar trabajo, que si me dejaba hundir no saldría jamás. Me sentí rejuvenecer. Tanta Tensegridad y Zertralina tenían que surtir efecto en algún momento. Méjico a mis pies. Sería un Proto pero un Protodecente y empecé a caminar. Una nueva energía me inundaba. El Proto conquistaría DF. El Proto bucearía en la cultura azteca y salvaría a su matrimonio con conjuros cojonudos. El Proto sería sería un heroe dominguero que traería a su familia a vivir el sueño azteca.

 

-Que mal que estamos que no nos alcanza ni para el sueño americano! Pensé para mis adentros y dejé de hacerme la película. Ya bastante SuperProto había estado el día.

 

Me fui por Insurgentes y mientras esperaba el Metrobus me preguntaba si la tía Susana no tendría algo de razón. Que algo se estaba ocultando en esto de escribir boludeces. Será tortillera pero no es boluda. Se compró un cerro en las sierras.

 

Será ésta manera de escribir una defensa para no darme cuenta que estoy sólo en la concha de la lora, que no tengo dinero para rentar, que estoy de ilegal y que dejé a mi familia desamparada en una casa que no se tiene en pie y encima les cortaron la luz y yo haciéndome el chistoso acá en Chilangolandia….

 

En ese momento me di cuenta que a partir de allí todo sería remar contra la corriente y que jamás me darían una beca de la FLACSO o un subsidio del DIF o ni una ayuda para damnificado al menos, estaba realmente como un paria social, ni pobre, ni étnico, ni era mujer siquiera, era una víctima de mi propia condición.

 

Y me largué a llorar por primera vez desde que salí de mi casa después de acostar a los chicos para dejar mi país y salir a buscar trabajo.

 

Todavía siento su olorcito.

 

A ella la recuerdo ya en el portón. Ya con las cosas cargadas en el taxi. Como si hubiera ensillado.

 

-Me voy. Le dije y la quise besar.

 

Ella alejó la cara poniendo la mano así y diciendo.  –No Proto. Acá, en la China o en México, primero mantené a tu familia, después hablamos de lo nuestro…. y cerró el portón.

5- La ACNUR de los pobres

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 3:15 am

Yo quise hacer algo parecido a lo de mi tía Susana y como primer paso me presenté en la sede de la Organización de Errantes Asalariados a presentar mis credenciales para ser acogido como Refugiado Económico.

 

Me atendió un tipo muy correcto de traje medio ajustado que estaba en una especie de locutorio.

 

Le expliqué la situación y me dice que las intimaciones por parte del EPEC y el hecho que figure en el VERAZ no me convierte en un refugiado económico, que esas cosas están quedando claras a partir de la última Cumbre de las Asimétricas Hemiesféricas.

 

-Qué cosas van quedando claras? Pregunté yo con mi ingenua ingenuidad de Protochilango provocando la inmediata reacción del funcionario del Alto Comisionado de Empleofilos.  

 

El tipo se exaltó. –Ustedes los sureros y sureras creen que porque hablan muy rápido y están todos y todas sicoanalizados y sicoanalizadas van a venir a llevarse el mundo por delante!  El libre comercio no se combate con ideas, porque si están medio muertos o media muertas de hambre, lo tienen a Diego y encima se hacen los politizados y politizadas, que qué eso del socialismo del siglo 21, y de ALCA al carajo! y de incluir a los excluidos y excluidas. Acá sabemos que los excluidos y las excluidas son la ruina de la nación, quieren vivir a costa del Estado y el Estado está para nosotros los funcionarios y funcionarias y para nuestros hijos e hijas y para nadien más.

 

-No señor, le dije yo con el ánimo de no ofender y empecé mi discursoya que en realidad pensaba que el tipo estaba dolido al verme que siendo tan alto, tan espigado y tan inteligente, esté pasando por una mala situación. Pensaba que lo conmovía el hecho de que yo, precisamente yo. Así tan argentino, busque refugio en su país, siendo él un habitante permanente de esta caótica economía y además negro, petizo y feo con ganas.

 

Cuando le hice saber que esas eran mis conjeturas, el efecto fue catastrófico, el tipo enrojeció –dentro de su cobrizo matiz cutáneo- y sin perder la compostura hizo sonar un timbre silencioso y en segundos estuve rodeado por dos gordos que me invitaron a salir… a la puta calle y sin papeles.

septiembre 28, 2007

4- Ayer me habló mi tía Chana

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 4:09 am

Tengo una tía que tiene una historia fantástica. Ella también se tuvo que ir del país, en el 77, perseguida por la Triple A. Debo aclarar a los chilangolectore que la triple A que me refieo es la Alianza Anticomunista Argentina y no la de la lucha libre, aunque aquello fue una lucha tenebrosa.

  

Se tuvo que ir y se fue primero a Brasil, o a Perú no sé muy bien pero con tan mala pata que allí también había dictadura, se fue a vivir con una  periodista de Diario Popular a un departamento. No se llevaban muy bien, parece que la otra era de pareja abierta y cosas así. Que para la época se ve que no le caía del todo bien. En una pelea la tía Chana se enojó y le tiró con una maquina de escribir. Una Lettera 67, la levantó por encima de la cabeza y se la tiró. Bueno, se la aventó, para que me entiedas. Eso me contaron, se la aventó, la otra vieja se agachó, la máquina cayó por la ventana del segundo piso y fue a estrellarse contra un Mercedes de un tipo del gobierno que venía a tirarse unas putas en un departamento cercano. Los custodios las ubicaron, se las llevaron, as ficharon, les revisaron el departmenteo, las tuvieron varias horas separadas y las soltaron con la promesa de que las volverían a ver.

 

La tía Chana quedó horrorizada por la experiencia. Se tenía que exiliar otra vez. Fue a buscar refugio en la iglesia, ésta vez en el Convento de San Miguel, de los Padres Palotinos. Viste que los Schoentattianos son raros, les gusta el trago y el chupe, será por eso que entienden a los que son diferentes?. Los curas estos, los palotinos la llevarona  la orden de los Agustinos recoletos y de allí, salió por Bahía rumbo a México bajo el nombre de Sor Diana Laborder.   

 

Pero ella se llama Chana, siempre la conocpí como Chana. Ayer me llamó. Alguien le pasó las cartas o se habrá metido al blog. Nosé, pero el caso es que me llamó, enojada.

 

Me dice que escribo estas boludeces irónicas sobre los Chilangos porque en realidad no sé nada de la historia de México, ni he leído lo suficiente como para tener la humildad –tan necesaria según ella- para poder comprender la riqueza y profundidad de la Chilangalma. La Culturazteca. Y la realidad política del alma atormentada que cata su pena para no llorar.

 

Me lo dice ella que llegó en los setenta cobijada por la ACNUR y jamás vivió un minuto en el DF, siempre se vivió en Cuhanahuac y venía a la UNAM a dar sus clasecitas y su platiquitas y a mostrar sus pinturitas. Jamás me invitó a su casita y eso que somos parientes. Yo llegué sin trabajo y sigo sin tener a donde ir.

 

Por andar curioseando me enteré de su historia, ella llegó corrida por la sangrienta dictadura que azotaba a la paisito, llegó escapando de noche por Perú de ahí a Brasil, o al revés, primero Brasil y después Perú, pero el caso es que se quedó un tiempo en un convento donde conocía a la superiora. Porque si bien ella era muy zurda, estudió toda su vida en el Cristo Rey y eso no se quita por más que en la facu te hayas vuelto montonero o comunista.

 

Al llegar a México se presentó en la ACNUR con unos recortes de diario de como estaba la situación en el país y la carta de cesantía de la cátedra, unas recomendaciones de unos curas de Brasil y a partir de allí comenzó a alimentarse del rancio caviar del exilio y las becas de FLACSO.  

 

A la tía Chana la amenzaron porque sus ideas no encajaban con la moral de esos años, no la mataron porque era de familia y había ido al Cristo Rey, aunque lo unico que aprendió de su formación religiosa fue a chupetearse con otras internas. Las calenturas juveniles y el encierro hacen que el pecado aflore.  

La Chana venía  de una familia de lo más bien. De feliz domingo de partidos de polo y campeonatos de rugby, allá el rugby no es como el futbol americano, es más british. Cuando escribo de estas cosas se me mezcla lo de de los lados de allá y de acá. Tengo que explicar bastante a que lado de allá me refiero. A veces parezco un loco hablando en el vacío, dicendo boludeces por un caño y poniendo la oreja para escuchar mis propios ecos. Eso paas cuando uno está sólo tanto tiempo y no se por donde voy.

Ah! por lo de que escribo estas cosas.

3-Aterrizar a éstas alturas

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 3:25 am

Finalmente parece que vamos a bajar.

Así con voz de pegada al micrófono, la Aeromoza dice: ” …así damos la Bienvenidos a huelo mexicano! AeroMex agradece su preferencia por nuestro sistema GüeloMex, que le permite disfrutar de más destinos a menos costo. Para su mayor comodidad les inforamos que el clima actual en la Ciudát de México es el mismo pinche clima de todas las temporadas quesigual en todas las estaciones, pero para que se den una idea, ahorita hace así como si fuera el segundo círculo del infierno, pero caldosito. El capitán Huixcajilintz y esta tripulación esperamos contarlos entre nuestros próximos pasajeros, porque siempre se nos queda alguno dormido u olvidado.” Se ríe y corta.

Recojo mis cosas pensando que mejor no hubiera venido, que mejor le hubiera pelado la luca al brasuca, que mejor Bolivia….

El avión llegó, ya no hay arrepentimiento posible.

Y por fin bajamos, me pierdo en unos pasillos como de hospital pero con negocitos cerrados y subo a unas veredas deslizables, estilo The Super Sonics. Qué Moderno, pensás… Que iluso, descubrís.

Una buena parte de chilangolandia tiene ese aire de monumental modernidad, pero no es más que cartón pintado.

La modernidad sería mi estética, por un tiempo. Ciudad Satélite, Santa Fe, Interlomas quisieron ser el mundo del futuro.

Pero no, acá el futuro ya pasó y no dejó nada.

2- Aeromex, la mejor universidad argentina.

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 3:20 am

Viajás dormido babeante y de pronto te despertás sobresaltado, por las luces de la cabina, por algún boludo que ya empieza a bajar las valijas, por las azafatas subiendo las cortinas y ves por ambos lados de las ventanillas las luces pardas, mortecinas, interminables del DF.

Las hileras de luces amarillas y blancas apareadas, las avenidas con varias alturas y el avión que gira y baja y gira y baja y está volviendo a girar y bajar y seguís viendo las luces que suben y bajan tapizando las montañas y te entra el pánico. Son hectáreas de cerros cubiertas de casas. Pasa muy cerca. Son las cuatro de la mañana y ves gente saliendo de sus casas. Autos por doquier, ríos de colectivos, lonas rojas como carpas. Gente y más gente como pequeños legos ambulantes.

Pasás a metros de las torres con balizas centellantes y ves las azoteas y las calles atascadas a esta hora de la madrugada, pasás rozando las luces de los edificios, de los carteles de la autopista, ves unos puentes, un Walmart, pasa un tren naranja y se mete a un túnel y un edificio blanco te roza los talones y tocás tierra, y suspiras, pero en realidad la pesadilla empieza.

Hora y media más tarde todavía estás en el avión, esperando que pongan la manga, que acerquen la escalera, que venga alguien a indicar algo. Aprovechás el tiempoe scribiendo. Se te acaban de ocurrir unas ideas geniales para el curriculum.

Aeromex es la mejor universidad argentina, porque con unas horas de viaje despegás kioskero, taxista o albañil y aterrizás en México como Arquitecto, Ingeniero o Gerente de algo.

1-Salir al DF

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 3:19 am

 

Con yilés en lo botines… Así tenés que salir del avión en México, hermano! Todo lo que te puedas haber leído del DF es nada comparado con el DF en persona. Esto es más grande de lo que uno se imagina.

 

Y además cambiar de país te altera. Te mueve las patrióticas raíces. Debería ser un derecho humano estar protegido de las consecuencias migratorias. La ACNUR debería hacer algo. Pero no va a hacer nada. En el listado de vacunas para venir a países tropicales debería estar incluido un suero DFídico.

 

Me vine al DF para encontrar trabajo. Pero entre que busco, encuentro y me lo dan, voy a aprovechar el tiempo en hacer lo que hace todo argentino en el exilio. Escribir. Creer que debe contarle al mundo su paerticular visión de las tierras que ha pisado. En este caso me he venido a tierras chilangas. Al DF. Transcribiré mi mirada sobre estas tierras. Contaré lo que veo. Abriré un blog para compartir mi escópica de los chilangos, es decir hacer una Chilangoscopía.

 

Para los reciénvenidos aclaro que los Chilangos son los naturales del DF. Como todas las verdades fundamentales del pueblo mexicano, hay controversia sobre quienes son los Chilangos, si los que nacieron en el DF y los que vienen de provincia a vivir al DF. Típica disputa de NyC con Cabecita negras. Por si hacía falta agregar sal al guiso, se dice que chilango es el nombre de un pájaro, que se asienta en bandadas a comer.

 

No voy a contar demasiadas precisiones.  Uno nunca sabe donde terminan estos papeles. Después me hacen explicar de donde lo saqué y ni sé que decir. Los chilangos de origen son migrantes internos o hijos de provincianos o nacidos y criados. Son una raza migrante que encontró sosiego a orillas de un lago que ya no existe. Existe pero es un charcontaminado aginzante detrás del aeropuerto. 

 

Sus primeras migraciones comenzaron allá por el altiplano en los años del pedernal y así fueron viniendo chilango como chinampas.

 

Perdón si no soy muy específico, pero la chilanguidez se va pegando y uno percibe en carne propia ciertas mutaciones y preferencias inusuales, sobre todo en el lenguaje. Lo primero que se ve afectado en una migración es el lenguaje. El abrigo de las palabras conocidas queda inútil colgado en un perchero.

En mi trasformación migrante he ido adoptando algunos rasgos chilangos, empezando por el uso del castellano y las preferencias culinarias, que han ido alejándome de mi anterior identidad.

Es así que me estoy convirtiendo en un ProtoChilango, a la par que se me han ido desarrollando, infiltrando, adosando algunas desagradables  creencias e ideologías Indiofóbicas, Chinoquiasco. Despreciaztecas. Confieso que a veces las encuentro totalmente justificadas y razonables. -PinchisIndios, ni lavar camisas saben, ni hablar de organizarse. Se me ha llegado a escapar ante unas arrugas inadmisibles en mis Legacy’s domingueras.

agosto 9, 2007

0- La costumbre de irse

Archivado en: La venida del Proto — Protochilango @ 4:12 am

Cuando fui a despedirme de mis viejos me esperaban con una sorpresa.

Lo que yo pensaba que iba a ser una triste ceremonia terminó en algo mucho más espontáneo y expresivo de lo que suelen ser éstas cosas en mi familia. Yo estaba acostumbrado a que cada vez que iba a la casa de mis viejos a comunicarle alguna de mis decisiones, era una de sermones. Cuando me fui de la ciudad otra sarta de recomendaciones, cuando dejé la carrera una ristra de recriminanciones, cuando me junté con la flaca otra de vaticinios, cuando me puse el negocio una serie de pagarés.

Ahora que me iba del país… ¿Qué me esperaba?

No los noté muy distintos, pero parecían bastante resignados a la idea de que me iba del país y deseosos de que el trámite fuera lo menos engorroso posible. Si me iba esa misma semana, por ellos mejor. Aprovechá la temporada baja, me decían.

No hubo reclamos, ni escenas, ni llantos. Para mi fue una sorpresa ver a mi familia tan unida por algo. Me acuerdo y me emociono.

Me emociono sabiendo que tengo una familia. En una parte del planeta hay unas personas con las que comparto la sangre, con las que compartí el pan, el plato de sopa. No importa que ellos se olviden de mí, yo siempre tendré una familia guardada en mi corazón. Formé parte de su tradición.

MI hermano menor fue el encargado de hacerme parte de la iniciación. Al terminar la comida, mi hermano me acompañó a la puerta. Los demás seguían bebiendo y conversando..

-Proto, en esta familia tenemos una costumbre. -Comenzó diciendo mi hermano. -Cada vez que alguien parte de viaje al extranjero, se casa o termina su carrera le regalamos dinero. Acá tenés. Dijo dandome un sobre marrón. -Logré juntar como trescientos entre dólares, australes y uno que otro bono. De algo te va a servir.

Para mi era como música para mis oídos. Con esto completaba los ochocientos dólares, suficiente como para que me dejer pasar. A pesar de la emoción, me atreví a preguntar.

-Macho, ¿Cómo es que no sé de la tradición familiar esta?

-Es que nunca has estado en esas situaciones Proto. Dijo mi hermano, entornando la puerta, queriendo volver a la fiesta.

-Si. Dije yo, sosteniendo la puerta. -Pero porque nunca me contaron a mí… 

En ese momento caí en la cuenta de que nunca me contaron a  mí porque nunca había estado, nunca había tenido dinero, ni viajes, ni casamiento, ni trabajo, ni nada mío. 

Mi hermano me deseó buen viaje y cerró la puerta.

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